Tips

La elegancia de la sencillez, líneas simples y comodidad deben combinarse en el vestido perfecto.

Las bodas civiles exigen más formalidad que las religiosas, que piden más recatamiento, por ello no son prudentes los escotes demasiados generosos en ellas.

El vestido de la novia debe ir en consonancia con el estilo general de la novia, y de sus características físicas. Debe resaltar sus mejores cualidades y esconder lo menos orgulloso de su cuerpo.

Un buen maquillaje de novia debe conseguir tres propósitos: 1. Conseguir naturalidad y elegancia 2. Disfrazar los defectos y ensalzar virtudes y 3. Que perdure a pesar del "maltrato" que sufrirá durante el día además de estar preparado para las diferentes luces del día: natural, focos, flash y luz artificial.

El novio debe absorber el estilo de la novia para formar una pareja perfecta con ella.

Hay dos opciones para el novio que quiere ir bien vestido: el chaqué, y el traje propiamente dicho. El frac es menos adecuado para bodas.

Con cuanta más intensidad e ilusión sea vivido el día, y por supuesto, todos los preparativos hasta llegar ahí por parte de los novios, mejor saldrá.

Deben decidir que sensaciones queremos causar, que recuerdos deben llevarse los invitados: glamour, elegancia, improvisación, espontaneidad, dinamismo, humor, alegría, solemnidad, cariño, etc. Debemos definir una idea que marque la boda en general.

La elección de la fecha de la boda es un conjunto de estrategia, suerte y capricho. En las grandes ciudades los lugares de moda tienen lista de espera. No hay que olvidar que hay que coordinar fechas libres para el lugar de la ceremonia, para el del banquete, con las necesidades de los novios, idoneidad para los invitados, y demás detalles.

La mejor temporada para la boda es la primavera, romántica por naturaleza, o el otoño, donde los novios gocen de buen tiempo, huyendo de la temida lluvia, y que los invitados puedan lucir sus mejores galas, que se muestran mejor con temperaturas acogedoras.

La boda católica se suele celebrar por tradición en la Parroquia de la novia, aunque no es obligatorio. Para cambiarlo basta con dirigirse al párroco, o persona encargada, y acordar conjuntamente la fecha de boda, siempre que haya un espacio.

Las pequeñas Iglesias, o capillas, son más acogedoras, más vistosas y más románticas. Además permiten mayor impacto en la decoración, que podrá ser general, y no centrarse necesariamente en determinados puntos en los casos de templos grandes.

Al fotógrafo hay que pedirle tres cosas: que capte todos los momentos principales y explicativos de la boda, que no estorbe ni monopolice, y tercero, que las fotografías estén bien hechas y hablen por si solas.

La forma circular del anillo simboliza que como el amor, no tiene principio ni fin. Y el oro, el amor sólido que acompaña de por vida a los novios.

Las arras son trece monedas de oro, plata o alpaca, aunque valen cualquier conjunto de monedas antiguas con algún tipo de valor histórico o sentimental que conserve la familia o amigos.

Hay tres momentos espectaculares en la boda que deben ir envueltos mágicamente por la música: la entrada de la novia, el momento posterior a la declaración como marido y mujer, y el fin de la ceremonia. Otro también especial, por ser más largo, es el momento de la Comunión.

Las flores se constituyen como elemento clave de la decoración nupcial, no sólo en el lugar de la ceremonia del enlace y del banquete, sino también en los adornos de los novios, y por supuesto en los ramos de novia.

  • La elegancia de la sencillez, líneas simples y comodidad deben combinarse en el vestido perfecto.

  • Las bodas civiles exigen más formalidad que las religiosas, que piden más recatamiento, por ello no son prudentes los escotes demasiados generosos en ellas.

Hospital 1767 Col. Ladrón de Guevara, Guadalajara, Jalisco
Tels. 36305095 y 36305097

331 410 4523